CEZURES: MÁS CERCA DEL CIELO: Cezures: Closer to Heaven por Joseph Millariega

CEZURES: MÁS CERCA DEL CIELO: Cezures: Closer to Heaven por Joseph Millariega

Titulo del libro: CEZURES: MÁS CERCA DEL CIELO: Cezures: Closer to Heaven

Autor: Joseph Millariega

Descargue o lea el libro de CEZURES: MÁS CERCA DEL CIELO: Cezures: Closer to Heaven de Joseph Millariega en formato PDF y EPUB. Aquí puedes descargar cualquier libro en formato PDF o Epub gratis. Use el botón disponible en esta página para descargar o leer libros en línea.

Joseph Millariega con CEZURES: MÁS CERCA DEL CIELO: Cezures: Closer to Heaven

Reseña del editor Desde la antropología evolutiva, debo reconocer que a mi me cuesta trabajo aceptar que los vaqueiros ocupen esos altiplanos por mero azar de la vida o casualidad. Todas las civilizaciones a lo largo de la Historia han tratado de poblar, en primer lugar, los valles más fértiles y las zonas más productivas. Aquellas en las que se podía arar, sembrar, cultivar y contaban con caminos accesibles. Existieron unos hombres –cuyo polvo hoy yace confundido con la arcilla entre ortostatos cubiertos por piedras y tierra (túmulos)– que lo hicieron en Asturias hace unos seis mil años, con el comienzo de la sedentarización y la revolución agrícola. ¿Por qué el pueblo vaqueiro se fue a las zonas más altas, donde la vida era mucho más difícil?. Tanto que en una parte del año había que emigrar a a otros lugares en busca de pastos. ¿Es que eran menos inteligentes que los hombres neolíticos?.Se aduce que tanto su fisiología, como algunos comportamientos y formas de vida son muy similares a las de los xaldos y marinuetos. Por supuesto que sí, ya que siempre vivieron cerca de ellos y mantuvieron un continuo conflicto con los aldeanos por cuestiones religiosas, por los pastos o por los cercados. Los vaqueiros son una sociedad moderna, compuesta ya por generaciones que van a la Universidad y que tienen los mismos gozos y sombras (incluso entre ellos, como se dijo) que los habitantes de un pueblo, de una villa o de una comunidad de vecinos del barrio de Montmartre, en París. La amistad, la inquina, el odio o la envidia son transversales. Se dan en todas las sociedades, incluso en las más primitivas...Una de las cosas que más me llamó la atención durante mi periodo de convivencia con el pueblo vaqueiro fue su respeto y amor por la propia condición de habitantes o descendientes de las brañas: su orgullo. Autores como Acevedo y Hueves ya se esforzaron en estudiar sus caracteres tipológicos, su fisiología y llegaron a la conclusión de que eran asturianos como los demás. Pero yo creo que eso quizás no sea totalmente cierto. Incluso, con humildad, me atrevo a decir que se trata de una etnia con una idiosincrasia propia y definida. Su forma de actuar y de vivir tiene particularidades que se preservan a lo largo del tiempo. Tanto en lo relativo a sus tradiciones, al mantenimiento de algunos ritos paganos, a sus vestidos, cánticos, oraciones o a la continuación de la tradición ganadera. Además utilizan un dialecto distinto al bable que se usa en otros puntos de Asturias. Siempre están los que han migrado a la ciudad, ya sea llevados por la necesidad o en su búsqueda de un estatu quo mejor. Eso ha ocurrido en todas las culturas y sociedades. Pero siempre vuelven a sus casas de piedra cuando pueden y muchos hasta las restauran. Una loable devoción por la tierra, en un mundo ya globalizado, de whatsapp y de otras redes sociales...